Metodología y Manifiesto

Si algo tengo claro es que la metodología del sistema a mí no me funcionó y por eso cree la mía propia

La lentitud y la suavidad de la naturaleza siempre fueron un entorno en el que nuestro sistema nervioso se sintió en calma.
El mundo moderno, en cambio, con su velocidad, sus constantes desafíos, sus estándares y una necesidad humana y orgánica de pertenencia nos condujo a una desconexión de nuestros propios cuerpos poniéndolos en constante situación de alerta. 

Pero la realidad es que, como dice Clarissa Pinkola Estés: “Si vivimos como respiramos, tomando y soltando, no podremos equivocarnos”, un recordatorio de que volver a los ritmos naturales es volver a nuestra sabiduría más profunda.

Cuando honramos la lentitud, el sistema nervioso reconoce el camino de regreso a casa.

El cuerpo, al igual que la naturaleza, es dinámico. Un sistema que pretende encontrar el equilibrio y adaptarse a las situaciones que la vida nos presenta. Pero en ocasiones, nuestras exigencias, decisiones, modo de vida, cultura y desconexión nos empujan hacia un constante desequilibrio, en el que no hay espacio para la regulación.

Mi metodología busca comprender cómo biología, entorno e historia de vida impactan en tí y te han llevado a ese malestar. Porque solo conociendo el origen encontraremos el camino para que tu cuerpo vuelva a su centro, a su esencia.

Cada síntoma tiene un mensaje y cada cuerpo una sabiduría única.

Mis tres pilares

Comprensión (Medicina Biológica): Desde mi formación como médico y psiconeuroinmunóloga utilizo herramientas de la medicina funcional y la fisiología para comprender los mecanismos del cuerpo, el metabolismo y el equilibrio molecular. Sólo desde la comprensión y la interrelación de sistemas, se puede dar descanso a la mente y apoyo al cuerpo.

Regulación (Medicina Somática): La memoria celular y corporal es la más potente que poseemos y vivimos en un mundo que pone en constante desafío a nuestro sistema nervioso y a nuestro cuerpo. Parece, entonces, evidente que cualquier información, integración y transformación empieza y acaba en el cuerpo. Es por eso que trabajamos la conexión con las sensaciones, emociones y vivencias que el cuerpo guarda, damos espacio a la sabiduría interna y proporcionamos recursos en los que nuestro cuerpo puede expandirse y descansar.

Integración (Medicina integrativa): Porque la salud no ocurre en una consulta, ocurre en la vida. Y por esa razón, trabajar la coherencia entre cuerpo y mente a través del coaching, explorar biorritmos, hábitos y entorno y generar cambios sostenibles y coherentes con tu momento vital serán clave para crear el ambiente idóneo en el que tu cuerpo pueda sanar.

‘Quien mira hacia afuera, sueña. Quien mira hacia adentro, despierta.’
-Carl Jung-

Mi papel como médico

Es guiarte y acompañarte a descubrir el porqué y el para qué de tu proceso.
Es darte la mano y ofrecerte un espacio seguro
Es escuchar, sostener y darte recursos para que puedas leer las señales de tu cuerpo con mayor claridad
Es ayudarte a entender qué es lo que te ha llevado hasta aquí y que puedas soltarlo sin culpa.
Es aportar conocimiento, experiencia y una mirada amplia que te ayude a ordenar lo que hoy duele y brindarte todas las herramientas posibles para que puedas avanzar en ese proceso.

Tu papel aquí es entender que el compromiso, la determinación y la compasión van a ser súper necesarios para que estos tres pilares funcionen.

Yo camino a tu lado con una linterna;
tú eres quien recorre el sendero.